lunes, mayo 12, 2008

El reinado del primo

AGV dedicado a: ClanLeader que nos deja (temporalmente). Gracias por toda la ayuda que siempre me has prestado. Siempre se puede confiar en tí.

Jueves 1 de mayo. Día del trabajador creo que pone en el calendario “laboral” (marcado en rojo pues). Son cerca de las 10:30 de la mañana y tras una conversación voz en grito de mis vecinas del ático, y un par de arranques de taconeo a lo Farruquito, mi pobre cuerpecito ya se ha desvelado del todo.

Arrástrome al lavabo, mírome al espejo, véome en él y le envío al tío de delante de mí, una mueca de sopor, sueño y cansancio. Buffff, que malo que es esto de sentirse viejo por las mañanas pero aparentemente joven por las noches. Fatal de los fatales, pq te lleva a pasar noches geniales saliendo con los compis de curro, pero a sufrir mañanas de un vivir sin vivir en ti que no molan tanto.

Pero vaya, dicen que una mala sensación con un buen recuerdo se cura o al menos se hace más llevadera (y si no lo dice nadie ya lo digo yo). Así que, porqué no recordar algo de lo de ayer.

Pongo en antecedentes sobre el motivo de la salida. Ayer era el último día en nuestras oficinas de uno de los más grandes entre los grandes de los que habitan en nuestra cofradía, uno de la vieja guardia, uno de los que nos enfrentábamos al byte cara a cara… Mr. ClanLeader nos abandona. Tras más de 8 años al pie del cañón trabajando para el mismo cliente, quiere (y no me extraña) ver que hay en otros mundos. No deja la empresa pero habrá de dejarnos para irse a trabajar para otro cliente, a la ciudad que es habitat natural del Mosquito Tigre… Una verdadera pena, pq yo no recuerdo haberlo dejado de ver por un periodo más grande de 3 o 4 semanas (las de vacaciones), así que será un gran pérdida. Adiós a las charcas, a los polvorones de media tarde en Navidad, a los lunes comentando la F1, a las charlas sobre el poker, a todas las conversaciones freaks, a maldecir la mesa, los veranos del Jamaica… a tantas cosas que con ClanLeader seguro que serían mucho mejores. Se va un amigo de verdad para muchos…

Mato ya al poeta barato que empezaba a aflorar y vuelvo al tema, Mr. ClanLeader nos deja y algo que había que organizar. Coincidía con miércoles de puente así que era un día de esos tontos que se podía aprovechar para hacer una pequeña tarde-noche de celebración.

A mi correo de convocatoria, apenas respondieron los mismos de siempre. Como me temía en una Post Data que puse en el correo, me sorprendió ver como hay grupos de gente que son simplemente acumulaciones de personas sin ningún vínculo entre sí. Se iba alguien que ha estado ahí para nosotros siempre, dando toda la ayuda que siempre ha podido, que en su caso siempre era mucha… apenas diez personas dieron alguna señal de querer hacer algo para divertirse y celebrarlo. Bueno, en la Post Data mentí dije que iba a perder mi fe en el grupo si algo así pasaba, pero era una fe que ya había perdido. En fin, pero esto del sentido de grupo es algo que dejaré para mejor ocasión.

Y es que esta no es una historia de miserias sino que es la historia de la tarde-noche del 30 de abril de 2008, día previo al inicio del “Reinado de El Primo”.

El primer evento del día, fue una comida en restaurante cercano a nuestra empresa (camareros con PDA, auriculares a lo Madonna en las orejas, pero incapaces de entender que es oli i que es all-i-oli, etc). Acta de la comida: 9 asistentes. Casi los de siempre. Mr. ClanLeader, Lady A+++, King Txar, Mr. Bad Mother Fucker, la máquina virtual JMV, Mr CITA, Lady Di y our Lady of the Seas. Bueno el narrador también estaba obviously…

Conversación agradable, anécdotas de las de toda la vida, vino de la casa del que, como diría Chikilikuatre, cuando está en el estómago “peleaa, peleaaaa”, malentendidos con el aceite, etc. Y como no, perlas de las grandes, de la máquina virtual JMV “…desde que cambié aquel código, mi salud mental ha mejorado…”. Lástima que aquel cambio empeoró la de muchos ya de por vida, pero como suelo decir, eso es sólo un detalle. Un genio incomprendido, como casi todos. El día del juicio final rendirá cuentas con todos nosotros… Pero fue la perla de la comida. Un par de regalitos a los postres (libro de la Lindsey Davis of course, y la serie Roma en DVD)

21 euritos por cabeza, las 16:30 y venga, plegando velas que se dice. Algunos ya no tenían que volver a la oficina, así que encararon rumbo a la muy alemana KonkordiasPlatz lugar de encuentro para nuestras ceremonias de exaltación y adoración perpetua del divino líquido fruto de la fermentación de la cebada (como toda buena plaza alemana por supuesto). Otros tuvimos que pasar por la oficina a cumplir el paripé de cerrar el portátil, dejarnos ver y poco más. Responder dos correos con la fuerza que da un buen vino malo en el estómago, pedir el día de vacaciones, cerrar el garito y a volar…

Bar Fragments en KonkordiaPlatz… Parte del grupo ya se pierde. Quedamos los buenos, los del núcleo duro. Los que habían ido cual avanzadilla para reconocer el terreno empezaron fuerte la tarde, ya que al llegar los restantes, denotamos un cierto efecto “es que la primera copa me ha sentado mal”. Lo que hace un orujo a las cinco de la tarde, tras un vino peleón… Primera ronda de cervezas, mientras los foráneos, los que trabajan en otros lugares pero que en tiempos fueron compis empiezan a pedir coordenadas de localización para situar el punto de encuentro. En estas, y ya a tiempo para la segunda ronda llega el inigualable CherryTree (“… avui et tombaré, Xavi…” es la frase que se estila a recordarme cada vez, en un intento de amedrentarme en nuestra particular pugna etílica, pero la edad es la edad, y aunque tiene putadas como las canas que decoran mi pelo, es buena en otros aspectos y pocas veces he salido derrotado de mis encuentros alcohólicos con el jovencito CherryTree). ¡Qué grande! Hay gente con la que te cruzas cada día y jamás conectas, con otros por más tiempo que pase, y por mucho que se espacien los encuentros no cuesta ningún esfuerzo conectar como si apenas hubiera ido 5 minutos a por tabaco. Nos actualizó sobre su situación laboral que se podría resumir, y parafraseando a la mítica frase anglosajona “same shit, different place”.

La mezcla en el flujo sanguíneo de las ya abundantes concentraciones de alcohol con algunos glóbulos rojos, empieza a inhibir conversaciones. Empieza el (clásico) momento del despedazamiento de los que no están. Un clásico de ayer y de hoy. Dos objetivos principales, uno muy clásico, y otro un nuevo llegado. “El Primo”. El del título sí. ¿Quién es El Primo? [N del T: pronúnciese El Primo enfatizando mucho la ‘i’, unas octavas por encima del tono normal de conversación y esbozando una sonrisa] El Primo es el ser que ocupará la plaza de jefe de proyecto en el proyecto donde vivía Mr. ClanLeader. ¿Por qué el sobrenombre de El Primo? Por la razón de compartir apellido con Mr. ClanLeader (de ahí el jocoso alias apelando a un poco probable parentesco). Siempre acaba poniendose un apodo a los nuevos

Más tarde llegó el gran Captain Kane. Como no con la camiseta red del niño Torres… “His armband proved he was a red, Torres, Torres, you’ll never walk alone it said Torres, Torres, we bought the lad from sunny Spain, he gets the ball and scores again, Fernando Torres Liverpool’s number nine…” Su intención (iluso él) era que nos fuéramos todos a ver jugar al Liverpool su semifinal de Champions League. Le ahorramos el sufrimiento de una derrota en la prórroga… Poco después el cupo de exCompis acabó con la llegada, y fugaz estancia del señor de la Baticao embutido todo él una camisa que pedía a gritos dejar de soportar tanto músculo retenido. ¡Qué grande es el de la Baticao, tan fuerte como buen tipo!

Birras fueron y vinieron y hablamos de los temas de siempre y de nunca claro está. Hmmm… Pero los tiempos cambian, creo que si hago números en la reunión había más gente que no veré el lunes en la oficina que gente que sí… ¿Soplan vientos de cambios como tocaban los Scorpions?

La noche se echó sobre nosotros y cayeron las tres primeras bajas. Lady Di por ocupaciones familiares (torbellino de ultramar), el de la Baticao no me acuerdo bien porqué, y Bad Motha Fucker tenía (por imperativo legal, si juro) que ir al… cumpleaños suegril (inexcusable, todos te entendimos y sufrimos en silencio). Así que con ya hora de hacer algo más que ingerir líquido, y con un número casi ideal, casi casi los seis titulares del núcleo duro, nos fuimos a buscar otros titulares…

Este juego de palabras es para nota. ¿Qué titulares nos fuimos a buscar? Pues nada menos que las maravillosas pizzas “titulo” (ojo, pronunciar llana, y no esdrújula como título). La titulo es una pizza que no tiene nada de especial, de hecho ni me acuerdo de lo que lleva, pero que por el nombre ya ha pasado a los anales de la historia de nuestro grupo. Pizzería Varadero como siempre. También muy cerquita del lugar donde curramos. Siempre vamos allí, en un alarde de originalidad (hay que volver al Little Italy, chic@s). Y el ritual fue el de siempre. Pizzas aceitosas regadas con un vino mucho mejor que las pizzas.

Más buena conversación, a voz en grito esta vez, ya que el lugar tiene una sonoridad peculiar, y todo reverbera que da gusto. Vino y pizzas hicieron el resto, y mansamente fuimos perdiendo en conversaciones varias a nuestro gran CherryTree. La edad no perdona y esa era su enésima noche saliendo, y las cervezas y el vino acabaron venciéndole (una victoria més en el meu compte, CherryTree, ho sento), cosa que le llevó a despedirse de nosotros a la salida.

Pero ¿desde cuando el núcleo duro se retira por una baja? Como buen pelotón de asalto, una baja no debe impedir que los demás sigan avanzando (menestras de la muerte semos). Finalizada la ingesta de “titulares”, y siendo una hora todavía temprana, tocaba ir a remojar el gaznate con algunos zumos de alambique. Vamos, los primeros cubatillas para los que no sean tan poéticos. Todos a un bareto cerca del restaurante del que como Cervantes cuyo nombre no quiero acordarme (todo lo que hicimos pasó en un radio de 400 metros no más, que dirían los mexicanos).

Ya éramos sólo cinco. Repasemos. El Capitán Kane, ClanLeader, Lady A+++, King Txar y un servidor. Aquí el tema alcohólico empezó a calar en vena. Four roses con cola algunos, no se qué con SevenUp para King Txar (creo que el SevenUp ese lo debían tener desde que los Sirex empezaban en lo de la música) y algo más estándar para la rubia y el futbolista. Copas ya de alta graduación que consiguieron, al menos eso noté yo, cierta tendencia a la excesiva sinceridad que no siempre se da. Yo el primero. No sé si os ha pasado ese estado de semi-embriaguez en que te das cuenta de lo que dices 10 segundos diferido. Aquí el tema de conversación derivó a otro clásico de avanzada la noche. Las relaciones interpersonales, vamos los amoríos. Éramos cinco personas, cuatro con pareja y uno que ronda a alguien (Portugaaaaaal) pero aquello parecía una reunión del Sergent Pepper’s Lonely Hearts Club Band, el club de los corazones solitarios, pq el romanticismo que se respiraba no era para echar cohetes. Vamos que se sacaron los trapos, no sucios, que si cotidianos de la vida en pareja. Realidad frente al romanticismo… Lo que hace el alcohol, pero estuvo interesante, pq quizás fueron conversaciones en que se huyó del tópico del decir que todo va bien en tu pareja o que todo es fácil y maravilloso. Interesante momento de la noche, powered by alcohol que diría algún anuncio de la tele.

De ahí, ya nos dirigimos al colofón de la fiesta. Nos desplazamos la friolera de 200 metros más para ir a una disco que está cerquita. Al llegar ya notamos algo raro. ¿Raro? Más bien diferente. Digamos que éramos de los poco que habían nacido en la península. 95% de gente de Sudamérica diríamos, poco habitual. Al final caímos en que no era un viernes como suele ser habitual en nuestras reuniones familiares, sino miércoles antes del puente del 1 de mayo, días que supongo que se reservan para estas noches temáticas. 15 euros por una consumición y reaggeton a toda leche no fueron mucho con nuestro estilo, así que no duramos mucho. El tiempo a tomar una copa ir a las dos salas de baile, y ver que aquello no iba con nosotros. Quizás el núcleo duro ya no está para esto, para el “perrea, perrea”… Somos más de cerves sentados quizás… Confieso que me va más eso a mí.

No llegaban a las cuatro de la madrugada que nos íbamos cada uno por nuestra parte. El Capitán Kane me llevó a bordo de la Perla Negra hasta mi casa, hablamos de nuestras cosillas y acabé la noche, algo pasado de bebida, pero muy muy a gusto.

Sólo el taconeo con zapateado de mis vecinas me ha privado de unas cuantas horas más de sueño, pero como contrapartida he tenido tiempo y excusa para escribir esto, que ya tocaba después de tanto tiempo…

Que pena que noches como esta se den tan pocas veces. Pero ante todo que pena que la gente que más vale la pena, tenga que tomar un camino diferente al tuyo. Por fortuna sé que a todos les irá bien. Pero no deja de apenarme haber perdido en menos de un año a tres grandes personas en mi día a día. La primera nuestra granadina favorita Lady A+++. Luego el gran Capitán Kane (que diferentes son los lunes sin él). Y ahora por último ClanLeader.

Nacemos solos y morimos solos que dicen. Que suerte que hagamos tantas partes del camino que separa ambos puntos acompañados.







Canción del día: Walking in the Shadow of the Blues de Whitesnake. Siendo todo este post un homenaje a ClanLeader la canción de hoy debería ser una de esos grupos de los buenos, los Whitesnake

Everyday I realize you
can see it in my eyes
I never wait, or hesitate.
'Cos I love the life I live,
I'm gonna live the life I
choose

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lunes, febrero 04, 2008

Ni tan siquiera una pequeña moneda

AGB dedicado a: mi amiga Kaos

Mediodía de este sábado en que si miramos el calendario pone 2 de febrero una fecha que no deja de ser especial para mí y que me recuerda que soy algo mayor que el día anterior. Barcelona ha amanecido gris y fría, amenazando lluvia, y yo me he despertado con la sensación de que nueve horas durmiendo no han sido tan reparadoras para mi estado como hubiera deseado.

Y es que he tenido una semana realmente agotadora. Vuelvo a estar en el trabajo en fase “bola de pinball”, como alguna vez las había bautizado por aquí.. Esto consiste en que me siento cual bola de pinball, rebotando en mil paredes, acelerándome, frenándome, cambiando de dirección cantidad de veces y por fortuna sin caerme por un agujero. Muchas cosas a hacer, algunas previstas, otras que salen sobre la marcha. ¡Orden! ¡Orden! Me falta orden para poder ir avanzando debidamente, y no a salto de mata, en plan héroe, apagando el último fuego encendido. Pero vaya todo lo que empieza acaba, y la semana ha acabado llevándome a este fin de semana en que intentaré descansar debidamente.

Una semana que empezó con una noticia triste sin lugar a dudas. Willow, la del 1ª B, me comentó que unos días antes había fallecido el abuelito de mi buena amiga Kaos. Buf, una noticia que me supo fatal pq sé lo emocional y sentida que es Kaos, y poniéndome en su lugar supe que no estaría muy animada que digamos…

Le envié un mensajito de ánimo (aunque pocos se pueden encerrar en veinte o treinta palabras, la verdad). Siempre es algo duro escoger las palabras en estos casos, y he de decir que no pude por más que emocionarme algo. Por lo que le tocaba a Kaos, y por algo que en cierta manera es lo que me ha inspirado este post.

No sé con que palabras fue exactamente, pero le dije a mi amiga algo que suelo a decir a gente que pierde a algún abuelo/a, que supongo que debe ser muy duro tener recuerdos del abuelito esos días, pq te deben traer sólo tristeza, pero que son esos mismos recuerdos el mayor tesoro que tendrán el resto de sus vidas. Un tesoro del que yo no he tenido ni tendré ni tan siquiera una pequeña moneda de oro si se me permite la metáfora.

No he conocido a ninguno de mis cuatro abuelos. No es que murieran antes de que tuviera uso de razón o eso. No, todos habían muerto cuando yo nací. Soy hijo de unos padres que me tuvieron a avanzada edad, siendo ellos los más jóvenes de su propia familia. Eso situaba un desfase enorme de edad entre mis abuelos y un servidor. Eso, una guerra y su postguerra hicieron el resto y todos murieron relativamente jóvenes, impidiendo que ninguno llegara a ser tan longevo como para conocerme.

Así que yo jamás he tenido que llorar la muerte de ningún abuelo, pero, y aunque suene duro, ojalá hubiera tenido esa suerte. Suerte no por tener que sufrir ese día, ya se entiende ¿no? Suerte pq ahora mismo tendría seguro miles de recuerdos de ellos, algún juguete olvidado en algún rincón de casa de ellos, fotos de bebé en sus brazos… Nunca tendré eso, y aunque bien es cierto que nadie hecha en falta algo que no ha tenido, en este caso, si que se nota. Y más a medida que me hago mayor. De pequeño no lo tenía tan en cuenta, pero ahora mirando atrás siempre hay algo que notó que me faltó de pequeño.

Mis abuelos. No sé mucha cosa de mis abuelos. Eran familia lejana creo, con algún grado de parentesco de esos en que eres primo de alguien pero que has de empezar a navegar por muchas familias. Mis dos abuelos eran ferroviarios, de los de antes, de cuando los trenes eran muy diferentes a los de ahora, de cuando para cambiar de agujas un tren, tenía que ir alguien hasta una palanca enorme y mover las vías (mi abuelo materno salvó de un accidente enorme gracias a ello, cambiando en el último momento de vías al expreso de Irún que iba a empotrarse contra otro tren). Mi abuelo materno se estableció en Palencia donde tengo raíces (debería volver más a menudo por allí), mientras que el paterno se estableció en Barcelona. Ambos eran muy diferentes por lo que sé. El materno era un hombre más reservado a quien la muerte de mi abuela le dejó algo tocado, siendo mi madre quien sufrió alguna consecuencia por ello. En cambio mi abuelo paterno era un hombre muy alegre por lo que me dicen, muy optimista, con muy buen corazón y que nunca tenía un “no” para nadie (ahí hay algo de Xavi ¿no?). También era muy trabajador y apañado. En casa de mi padre había huerto y un poco de corral (¡eso en Barcelona! imaginaros como ha cambiado la ciudad). Del corral me han contado mil anécdotas, como la de una gallina, que se hizo enorme y no se la comían por tenerla cariño, todo pq de pequeña, una vez se atragantó, y mi abuelo (los aprensivos que salten dos líneas) la cogió, le abrió el cuello (imaginaros a la gallina, nada de anestesia), le sacó lo que se había quedado en el cuello, y luego la volvió a coser no quiero ni imaginarme con que tipo de hilo. Supongo que Dios existe y le gustan las gallinas, pq la pobre se salvó y creció bien regordeta dicen… También me cuentan mil historias del gato al que mi abuelo tiraba al pozo (un gato algo cabroncete que hacía las mil y una)… le dejaba un rato en remojo y luego lo sacaba bien mojado, cosa que dicen que el gato entendía muy bien y daba algo de tranquilidad a la casa…

De quien también tengo muchas historias es de mi abuela materna. Mi madre siempre me cuenta que me parezco a ella físicamente. Mis ojos, mi nariz, la expresión de la cara... Sólo he visto una foto de ella. Una foto que mi hermano repescó de una foto pequeña y muy deteriorada, que llevamos a una tienda para que la copiaran y ampliaran. Ahora está presidiendo, desde una estantería, el comedor de mis padres, justo al lado de mis dos sonrientes abuelos paternos, en una foto del día de sus bodas de oro. Mi abuela… Me ha contado siempre mi madre que era una gran mujer, una cocinera excepcional, de esas mujeres de antes que sabían hacer de todo. Jabón, ungüentos para los niños que estaban enfermos, hacer vestidos… Una mujer que en tiempos relativamente difíciles se preocupaba mucho pq sus hijos tuvieran estudios, algo bastante avanzado en aquellos tiempos, más entre las familias poco afortunadas como la mía en aquellos tiempos… Por desgracia murió muy joven cuando mi madre iba al instituto, y eso supuso el fin a una posible educación mejor de mi madre, ya que mi abuelo, sin mi abuela preocupándose del tema no movió ni un dedo para que ello fuera posible. Mi madre me cuenta que mi abuela se habría sentido muy orgullosa de mi hermano y de mí al haber seguido estudios y llevado una vida como la que llevamos… En fin…

No sé mucho más de ellos. Sólo detalles sueltos en que siempre me han dicho que me parezco. Siempre me ha parecido muy poco. Terriblemente poco. Mi hermano que es mucho mayor que yo si que pudo disfrutarlos durante su infancia, y se acuerda de ellos mucho.

Jamás sabré como eran sus voces, ni recordaré algo que nunca se olvida, la mirada de sus ojos. Nunca me tuvieron en sus brazos. No me pudieron llegar a malcriar.

Sólo tengo los recuerdos de otros. No son mis recuerdos. Que injusto es saber cuando alguien me cuenta cosas de ellos, que para ellos esos recuerdos si son reales, que ellos si que pueden cerrar los ojos y verlos moverse, hablar, reír…

Lo único positivo de todo ello, si es que se puede considerar positivo, pq más bien lo considero como algo egoísta, es que jamás lloré sus muertes. Mi hermano si que vivió como un shock bastante grande la muerte de mi abuelo, y entendió de bien joven algo bastante importante de la vida. Algo que a mi me falta. Quizás mejor dejarlo para otro día, pero creo que todavía no he llegado a entender el significado de la muerte, pq todas las muertes que he vivido no han sido tan cercanas. No sé si uno puede llegar a prepararse para ello, pero creo que me aterra la sola idea. Espero que no llegue ese momento hasta dentro de muchos años…

Así que para despedirme, sólo puedo enviarle todos mis respetos y ánimos a mi amiga, en forma de todas estas palabras que me han ido saliendo. Kaos, casi todo en este mundo se puede comprar, pero hay cosas que ni todo el dinero ni el tiempo del mundo pueden darte. Lo mucho o poco que siempre recuerdes a tu abuelo será algo infinitamente mayor de lo que yo jamás he tenido y tendré.

Sólo me queda añadir en memoria del abuelo de mi amiga, que descanse en paz allá donde esté, y que pueda seguir enorgulleciéndose de la persona excepcional que es su nieta la rubiales...


Canción del día: Atlantic City de Bruce Springsteen Una del Bruce… El tema de la canción no está muy relacionado con el tema de hoy, pero tiene dos frases que siempre me han gustado.

Evrything dies, baby, that’s a fact,
But maybe evrything that dies someday comes back


Nada muere realmente, pq de alguna manera todo vuelve de alguna manera. ¿Un recuerdo no es acaso eso?

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jueves, enero 24, 2008

Del "Eterno" al "Paisa"

AGB dedicado a: el "Eterno" por haberme aguantado tanto tiempo

Esta mañana al llegar a la oficina, entre algunos de los correos más o menos amenazantes hacia mi persona que pudiera haber invitándome a hacer cosas como si la vida de mucha gente fuera en ello, me he encontrado con uno especial. Me indicaban que ya podía pasarme a recoger por la segunda planta, por un garito llamado PCShop, mi nuevo portátil. Un modelo T61 de los portátiles que mi empresa suele utilizar.

El caso es que mientras lo subía para mi planta, como niño con zapatos nuevos, he caído en la cuenta de la experiencia vital que he tenido con mis máquinas a lo largo de mi carrera profesional. Como un flash de esos que dicen que tienes cuando vas a morir, por delante de mí han pasado a modo de recuerdo todos esos engendros del demonio a través de los cuales he ido produciendo en mayor o menor medida el sustento de mi cuenta corriente.

Quizás para mucha gente que pueda leer esto, seguir leyendo en adelante como hago un glosario de todos mis ordenadores pueda resultar tedioso y aburrido. Ningún problema, podeis hacer clic en el siguiente link y esta pantalla desaparecerá rapidamente http://www.marca.com/ Para el resto, la mayoría forzados trabajadores que comparten mi ramo laboral de “alicatadores del byte” pueden sentirse mayor o menormente identificados.

Volemos a los inicios del 2000. Entro en mi empresa y aún flasheado por todas las corbatas, moquetas y jerga empresarial avanzada, me entregan un primer portátil y me sientan delante de un ordenador de sobremesa para que empiece mi andadura. ¡Buf! Vaya tiempos. El portátil era un auténtico mamotreto que se ganó en mi memoria el apelativo de “El Ladrillo”, por su carencia de cualquier tipo de refinamiento funcional o estético. Funcional pq no cumplía con su cometido, realizar operaciones que a un humano le llevarían años o siglos. No, en mi caso, aquel portátil era más lento que yo. Compilaba el “Hello world” de Java en poco menos de 3 minutos (algo así como sumar dos números de una cifra con ayuda de ábaco de bolas en tres días). Resultado: sólo lo utilicé para leer correos, y escuchar música, y gracias.

Estéticamente tampoco era una maravilla. Creo que puede pasar a la historia por ser el único portátil que no tenía ni un solo canto redondeado. Todo ángulos rectos… ¡Vamos precioso! Si le tenía poco aprecio que ni recuerdo donde ni cuando lo devolví (¿lo tiré?). Todos aquellos meses los pasé trabajando con mi sobremesa que tampoco era una maravilla y del que sólo recuerdo una tapa móvil que servía para ocultar la disquetera, y que me pasaba el día abriendo y cerrando compulsivamente, para mayor disfrute de mis vecinos de mesa seguramente.

Pasados unos meses, cambio de proyecto, y promesa de nueva máquina de sobremesa. ¡Qué alegría que nos dieron a todos! Pasada la euforia del momento, la cosa no fue tan maravillosa. Pq las máquinas llegaron por partes. Primero la torre, la CPU. Pero sin unidad de CD, y una tarjeta de red incorrecta, y sin el pequeño detalle de la pantalla. Un simple detalle ¿no? El caso es que hasta que una semana más tarde no llegaron las pantallas, unos días después los CDs, y por último la tarjeta de red, la cosa estuvo de lo más entretenida practicando bricolaje, abre, cierra, monta, quita y pon, y ahora un briconsejo de jardinería. ¡Pero una vez montado todo, que descanso! Aquella máquina me acompañó cerca de 2 años durante muchas y muchas horas. Recuerdo hasta las dos pegatinas que le puse a la torre, de una promoción del departamento de Recursos Humanos de mi empresa que protagonizaban un negrito bien curioso, y una chica que se cubría la cara con un jersey. Supongo que lo hacía para evitar el ridículo de una promoción en que la dirección intranet de Recursos Humanos estaba equivocada. Típico. Bromas al margen con aquella máquina empecé de verdad a aprender a ser un profesional de esto, y también fue la máquina que vivió muchos episodios de mi relación de aquellos tiempos, con una chica holandesa (kippenvleugels). Cuantos y cuantos correos salieron y llegaron a aquella máquina. Una época muy entrañable en la empresa, cuando tenía poca responsabilidad y mucho que aprender, y una aventura vital de lo más curioso.

Pero los tiempos y los proyectos cambiaron, y hace unos 5 años, en el 2002, me ofrecieron cambiar mi ordenador de sobremesa por un portátil. Esta vez uno de verdad, de los que no pesaban casi como la totalidad de mi peso corporal, y que funcionalmente eran modernos y completos. Tras ardua decisión, ya que dejaba atrás un monitor enorme de 17’’ (era lo que se llevaba entonces, ocupaba media mesa) por un tecladito y una pantalla mucho más pequeñas, acabé aceptando el portátil. Un modelo T23. Una joya en aquellos tiempos. 1 Gb de RAM, Pentium III (corregido a instancias del Capitan Kane, iluso de mí creía q era un P IV) con un buen procesador. ¡Qué rápidas iban las cosas, que bonito se veía el Windows 2000!

Desconocía entonces que me iba a pasar tanto tiempo con él. ¡5 años y medio! De ahí que lo rebautizara como el “Eterno”. En un mundo en que una máquina queda desfasada en unos 2 años, yo aguanté casi 6 con la misma. Una delicia en todo caso… Me ha pasado de todo con ese ordenador, y ha pasado de todo por ese ordenador. Se me cayó una Fanta de limón al poco de tenerlo. Sí ya sé que os habréis escandalizado con esto que os acabo de decir, sí, soy de los que toman Fanta de Limón. El caso es que me acojoné un poco, porque la parte inferior izquierda del teclado dejó de funcionar, la máquina se me colgaba… Tardó unos días en secarse el plástico, y luego durante algunas semanas, hasta que se secó del todo, la tecla Ctrl, la Z, las mayúsculas de la izquierda, no funcionaban nada bien… Pero al “Eterno” le pasaron más cosas… Se le cascó el disco duro… Una plaga que afectó a todos los de sus especie… Enfermaban rápidamente, no te dabas cuenta, no te avisaban de nada y un día oías un ruido metálico, cla-cla-cla-cla, como a algo que rasca, y eso era lo último que se oía y veía antes de que el disco duro pasara a mejor vida. Requiescat in Pacem Discus Durum. Así que paseito con el “Eterno” a la PCShop para que me pusieran uno nuevo. Todo el contenido al garete (¿quién hace copias de seguridad?). A algunos compis les pudieron salvar el disco duro, al menos el contenido, aunque se dieron casos en que el proceso de backup permitía presenciar copias de archivos del tipo “XXX Unreal Sex.avi” que generaban alguna situación graciosa. Sea como fuere, el “Eterno” ha convertido cientos de películas bajadas de Internet a formato VCD, que luego se grababan con su incorruptible grabadora de CDs en discos que ahora ocupan espacio en mi habitación. El “Eterno” también tenía un mecanismo de seguridad infalible. Las teclas estaban borradas, al menos unas 10 no tenían ni rastro de pintura. Eso hacía que la gente ante mi teclado tuviera a veces problemas para teclear algo legible… Ah, y el “Eterno” también tenía apariciones marianas… No, no es que se me apareciera la virgen en forma de geniecillo del Word, pero si que tenía una mancha oscura en la pantalla que cualquier iluminado podría haber asociado con cualquier figura religiosa. Yo no la veía, pq a dos palmos de la pantalla apenas si se veía, pero indefectiblemente cualquiera que pasara por el pasillo se acercaba y me decía “oye que le pasa a tu pantalla?”. Y que entrañable era toda la basura que se había quedando incrustada bajo el teclado a lo largo de los años… Ni varias operaciones limpieza muy serias por el riesgo de crecimiento incipiente de setas pudieron dejarlo limpio del todo.

Profesionalmente, el “Eterno” vivió un mega proyecto de 3 años que culminó en un traspaso a la empresa de Willow y Kaos. A los mandos del “Eterno” me conocieron y a través de él empezamos a intercambiar correos que derivaron una magnífica amistad (esa sí que espero que se pueda llamar “Eterna” sin lugar a dudas). Y algo muy bueno tenía el “Eterno” que les encantaba a Willow y Kaos. El ratón… Una cucada, pequeñito, negro, óptico, con una ruedecilla de esas para hacer scroll translúcida iluminada desde dentro por una luz roja. Buf, la de veces que me lo pidieron “queremos uno, queremos uno”. ¡Propiedad de mi empresa, chicas! Tuve suerte de que no fuera morado que sino quien yo me sé directamente me lo habría robado. No, no podía dárselo, pero que conste en acta, y ellas no lo podrán desmentir que les regalé un “ratón” a cada una al finalizar el traspaso.

Luego a ese proyecto le siguieron un par de proyectos, uno de los cuales me ha llevado hasta mis días actuales, todos powered by el “Eterno”. Pero no hay nada realmente eterno en esta vida (nothing lasts forever decian los Guns’n’Roses en November Rain), y yo desde hacía ya muchos meses me fijaba en otros, me había cansado del “Eterno” y como un hombre infiel, empecé a desear a otras… máquinas…

Hasta que en septiembre llegó el momento. Mi coordinadora me dijo que se había liberado un T41. ¡Qué alegría! Por fin iba a poder dejar de hacer calceta entre algunas operaciones que le pedía al “Eterno” (que en los últimos años ya debía su sobrenombre al tiempo de computación que empleaba en todo). Así que al entregármelo, junto con el bautizo oficial, el “Deseado”, empecé la noble tarea de traspasar todo lo necesario de uno al otro. Toneladas de información innecesaria, directorios y más directorios caóticos, cosas duplicadas en mil sitios, archivos con chorradas recibidos de Intenet… Traumático. Además me enfrenté con lo más temido… conseguir que todos los programas y conexiones al mundo exterior acumuladas en el “Eterno” funcionaran en el “Deseado”. ¡Lo que me costó! No os podéis ni imaginar la de cosas que hay que configurar para que un día de trabajo normal pueda ser posible. Supongo que en tiempos pre-informáticos, la gente no sufría nada de esto. Nueva máquina de escribir, daba igual, el papel se metía igual, y las teclas eran las mismas… Nada más que aprender.

Que alivio fue el “Deseado”. Una resolución de pantalla magnífica, que me permitía ver muchas cosas a la vez (yo soy de los que cuanto más pequeñita se ve la letra en el monitor mejor), y con el “Eterno” era un suplicio, ya que todo se veía muy grande, y se estaba eternamente (otra vez justificando su apodo) moviendo el scroll para verlo todo. Además el “Deseado” vino con un poco más de memoria, y mucha más potencia de procesador. Por fin algo digno de mí y de mi persona… que se estaba dando el caso de novatillos que llegaban nuevos y tenían mejores máquinas que yo… Ni hablar esto ha de ser como la mili, donde se ha visto que el Corneta coma mejor rancho que el Teniente…

Así que el “Deseado” y yo nos hicimos rápidamente amigos, pero la fortuna me deparaba un giro inesperado. La empresa madre de la filial en la que estuve estos tres últimos años, me dijo que me repescaban. Muy complicado. Del 2000 al 2o04 estuve en la empresa madre, y del 2004 al 2007 en la filial. Pues desde el 2008 vuelvo a la madre. Y ¿que significaba eso? ¡Más pastaaa! [Que materialistas que sois todos]. Más pasta, sí, pero sobretodo máquina nueva… Sí, en cuatro meses pasé del “Eterno” al “Deseado” para acabar cayendo en brazos del “Breve”. Una nueva versión de portátil iba a reemplazar el T41 que era el “Deseado” para pasar al T60 que era el “Breve”.

Me entregaron el “Breve” a principios de enero. Máquinorro más potente. Dual Core, 2GHz de procesador, resolución de pantalla enorme, 2 Gb de RAM… una delicia. Pero vengaaaaa, otra vez a traspasar las cosas de un sitio a otro. Por suerte esta vez las tenía más frescas que con la llegada del “Deseado” y completé el proceso en 2 días…

¿Pero pq el “Breve”? Pues pq si nos acordamos del inicio del post, el portátil que he ido a recoger esta mañana NO es el “Breve”. Sólo ha pasado un mes desde el “Breve” y me han asignado otro. Es un T61, en lugar del T60. Pocas diferencias. Pelín más de procesador, y la pantalla es apaisada, de ahí que ya tenga nombre mi nuevo portátil, el “Paisa”. Nuevamente me esperaba proceso de transferencia de datos, renovación de conexiones, etc… pero creo que he optimizado al máximo el proceso, de manera que en menos de 4 horas estaba ya trabajando con mi nuevo portátil a todo gas [bueno esto es un decir, a todo el gas que quería]

Sólo espero que el “Paisa” me dure muchoooo tiempo y no tenga que hacer ninguna nueva migración que ya sería un poco pesado el tema. Además no creo que me acabe esta máquina hasta dentro de un par de años…

Todo un periplo de máquinas el que he seguido en estos 8 años, el “Ladrillo”, el “Eterno”, el “Deseado”, el “Breve” y ahora el “Paisa”… No sé, a muchos les puede parecer algo sin mayor trascendencia, pero nuestra máquina es nuestra herramienta de trabajo, alguien con quien pasamos horas y horas a diario, y yo les acabo cogiendo cariño. Es como el coche de Fernando Alonso, la raqueta de Rafa Nadal, la p…. de Nacho Vidal, lo que nos ayuda en nuestro día a día profesional…

Además yo soy bastante fetichista en cuanto a los objetos… Un día dedicamos capítulo exclusivo a mis obsesiones fetichistas (que nadie se disfracé con ropa de cuero y látigos, no va por ahí, desquiciada audiencia).

¿Tenéis alguna historia de amor/odio con vuestros ordenadores, portátiles?


Canción del día: November Rain de Guns'n'Roses ¡Qué bonita canción! ¡Qué bonito video! Y qué bonita estaba la novia de Axl Rose en el video cuando iba de novia al altar enseñando la liga.

So never mind the darkness
We still can find a way
Nothin' lasts forever
Even cold November rain

No tengais miedo siempre se puede encontrar la forma

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viernes, enero 18, 2008

En brazos de Tino

AGB dedicado a: A la del 1º B con tendedor grande y trastero grande ¡Qué alegría podré elegir en que sitio grande duermo de los dos!

¡Cómo puede ser! 17 de enero y ya empiezo a fallar a uno de mis propósitos de inicio de año: escribir más/escribir más en mi rincón anti-agobio.

Días ocupados para un servidor desde la mudanza a mi nuevo piso. 12 días se cumplen hoy de resistencia numantina en mi nueva morada… Bueno, tampoco debería exagerar. Nada de eso, realmente me siento muy a gusto en el piso. He de decir, y como le digo a casi todo el mundo al que veo en persona y me pregunta, que ha de pasar más tiempo para que me aposente y tenga una opinión más definida al respecto del cambio, pq literalmente no paso tiempo en el piso. Al menos no paso tiempo consciente, que un mínimo de 7 horas durmiendo estoy, pero esas horas como que cuentan poco ¿no? Del resto, horas despierto, si me paro a contar, pues apenas paso dos o tres cada día. Así que si pusiéramos todas las horas de vida consciente una detrás de otra, como en el anuncio aquel del Fairy en que ponían unas mesas larguísimas para decir que lavaba más que los demás lavavajillas, pues si hiciéramos eso, y las horas fueran como platos, vamos, en una mesa chiquitina cabían todos… [Jope empiezo bien ya con mis analogías]

Pero en general, la experiencia está siendo buena, y tras algún día de duda me estoy entusiasmando. Las dudas las achaco a un dolor de muelas, mezclado con fiebre y malestar general que me vino todo de golpe en 3 días, como resultado del esfuerzo del fin de semana de traslado. Buf, se me hizo muy durilla la noche del miércoles. Pero uno tiene unos genes como toros [segunda analogía barata] y me sobrepuse, y mi alegría y optimismo me echaron para adelante. Como me llama mi amiga Willow a veces, el caracolillo, sacó sus cuernecillos al sol [esta analogía de cuernos, por favor tomémosla en lectura caracol y no en ninguna otra por favor] y otra vez le volví a pillar el gustillo a vivir solo.

Voy descubriendo cosas de mi piso. Esas que a veces no se ven cuando vas poco. Por ejemplo mis vecinas. A la peña masculina, que nadie se imagine ya a rubias de largas piernas subidas a tacones imposibles presentándose en salto de cama a pedirme una taza de azúcar. Bueno, lo de los tacones si se puede dejar presente. Y es que tengo dos vecinas en la planta de arriba, una mujer y su hija, que creo que confunden su casa con Pasarela Cibeles, o están preparando ya los castings de Supermodelo 2008, porque me deleitan muy a menudo con paseos taconiles sincopados que perturban mi concentración… Nada grave, y tras unos cuantos días, como el que vive al lado del aeropuerto, he aprendido a no oír las pisadas tanto. Mi piso pertenece a una finca ya vieja, y supongo que el aislamiento acústico no sería el fuerte del arquitecto, así que a veces sufro de zapateados intensos…

También he descubierto que deberé comprar cortinas (sí, no tengo cortinas todavía) para evitar que por alguna rendija de la puerta del balconcito que da a mi dormitorio se cuele algo de aire, que con el vendaval de estos días en Barcelona, y el hecho de que viva en una cuarta planta, ha hecho que a veces, durmiendo sintiera como si alguien me soplara en el flequillo. ¡No puede ser! Intentaré aprovechar todas aquellas horas de las tardes de domingo viendo Bricomanía, que creía estériles e inútiles, para poner algo de cinta que aísle el espacio milimétrico por donde se filtra un poco de aire. Con eso y cortinas (pánico, creía que ya todo lo jodido de escoger estaba escogido y quedan las cortinas) creo que mi dormitorio quedará finiquitado.

Por el resto todo muy bien. Eso sí, tengo unas ganas de dormir más de 7 horas seguidas, y es que me muero de sueño. Por fortuna, ya he marcado la noche del viernes al sábado para tener mi cita de lo que llamo higiene de sueño (dícese de dormir una noche seguida sin poner despertador, aguantando como un jabato horas y horas planchando oreja, y despertarte con los primeros rayos de sol, para tras paso por el lavabo, volver a zambullirse entre los brazos de Amorfo, Morfeo o como se llame, hasta las mil. Amen).

Para tan noble tarea, además con la ayuda de uno de los grandes inventos de mi nuevo piso, que no es otro que mi cama. [Nota para la audiencia masculina: NO, tampoco es una cama de agua como vuestra mente calenturienta pudiera imaginar que me haya comprado. No]. A instancias de mi chica, que me “rayó” (como dice la juventud de ahora) día y noche, noche y día (con sus mediodías y atardeceres incluidos), acabé comprándome un colchón de la marca esa que anunciaba Constantino Romero, y que tiene nombre de principado de la Riviera francesa, que empieza por “Lo” y acaba en “Monaco”, así que para los poco espabilados vendría a ser un colchón “Lo Mónaco” de látex. Valen caretes, pero escuchar la voz de Xavi: son mano de santo. La primera noche lo noté raro, por eso y por un molesto granito que me salió en la rabadilla, pero desde entonces… lágrimas, dolor, aflicción, pena profunda y una inmisericorde turbación, inundan todo mi ser, cuando al alba y con fuerte viento de levante (que diría don Federico Trillo) el despertador suena, y rompe mi idilio con Tino (venga ya le he puesto nombre a mi colchón). Terrible, pero sé que voy a disfrutar mucho en ese colchón [risas malévolas, chistes fáciles y picaresca de tercera son plenamente aplicables en este punto].

Así que, no sé cómo se verá desde fuera, pero bien ¿no’ Me queda mucho más que contar. No conozco a casi ningún vecino, salvo el de mi misma planta, que está feliz, pq, y son palabras textuales “ja sé que si em moro tu estaràs aquí al costat” (que en la lengua del Estado sería algo así como “ya sé que si me muero, estarás tú al lado”). Genial, no, aquello que te da un buen rollito cada vez que tocan el timbre. Pero ya hablaremos de él. De los demás, nada de nada. Una pareja que se discutía un día. Los del entresuelo primera que creo que eran una pareja gay (tenían su plaquita del buzón con el arco iris) ya no son los que ahora viven. Otros que tiene apellido de plataforma de desarrollo de software (.NET)…

Mis primeras experiencias en la cocina, la película “Tú la letra y yo la música” que estoy viendo en trocitos de 15 minutos mientras desayuno, mi sofá que es primo hermano de Tino en comodidad, mis noches sin Internet, mis dudas sobre donde colgar el rollo de papel de water… Tantas historias que faltan por contar, pero será en la próxima entrega…

Que tengáis buen fin de semana, o lo que sea hoy cuando lo leáis. Yo como Gloria Gaynor, sólo puedo deciros para despedirme que…

At first I was afraid… but I will survive…

Canción del día: Sirena varada de Heroes del Silencio. Nada que ver con el post pero la escuché ayer mientras trabajaba y no pude parar de tararearla para mis adentros el resto del día
Sirena, vuelve al mar,
varada por la realidad.
sufrir alucinaciones
cuando el cielo no parece
escuchar

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lunes, enero 07, 2008

Liveslow

AGB dedicado a: mi nuevo piso

Una habitación de paredes blancas, muy blancas todavía. A mi espalda una enorme librería que recoge decenas y decenas de libros y revistas, CDs y DVDs también. Bajo mis manos un teclado sustentado en una enorme mesa de color claro. Y entre esas cuatro paredes blancas, muy blancas todavía, suena en un tono deliberadamente tenue la voz del gran Frank Sinatra entonando el célebre “My way”, una canción muy apropiada para este momento de paz que busco.

Son cerca de las 20:30 de la noche de este domingo festividad de los Reyes. En la boca una sensación de sequedad de quien sabe que ha comido demasiado más de lo que hubiera debido, y que me pide que haga todavía muchoooo tiempo antes de comer algo llamado cena, que será muy ligera seguro. Y que mejor que utilizar ese tiempo en escribir algo. Sobre algo que no podía ser otro que el hecho de estar entre estas cuatro paredes blancas, muy blancas todavía.

Ya me he mudado. Estoy en mi nuevo pisito. Ayer consumé la mudanza y dormí mi primera noche, no entre las cuatro blancas paredes de esta habitación, sino entre otras cuatro blancas paredes de mi dormitorio. Mi dormitorio, mi estudio… que raro que me suena, pero ahora todo lo que me rodea es “mi” algo… Lo que decía, ayer 5 de enero de 2008 supuso el inicio de otra fase de mi vida, de la que espero sea como las anteriores sino mejor en cuanto a felicidad.

He de decir que me siento algo raro. Estoy tecleando estas líneas en el mismo teclado, del mismo ordenador que hasta hace un día estaba en otro sitio, pero la situación es tan diferente. También debería admitir que ayer sentí un montonazo de cosas. Creía que no sería así, pero así fue. Hice muchas idas y venidas desde casa de mis padres (mi casa) hasta mi piso. Y en todas las veces que salía de mi antigua casa sentía el hormigueo de quien se va. Pero no como otras veces para estar 6 o 7 días fuera de viaje. No, esta vez el viaje es de los que duran mucho más muchísimo…

También noté la trascendencia que llevaba implícita la situación, ya que en todo momento sentía de forma acentuada la proximidad que siento por mi madre y mi padre. Les echaré de menos. Viviendo con ellos, en muchos momentos los habría estampado contra la pared, pero después de 24 horas en mi nuevo piso, una de las cosas que he sentido más dentro, es saber que ellos no están “por ahí”. Ya no les oiré gritarse el uno al otro por estar algo sordos ya, ni sentiré a mi madre pasar cerca de mi habitación cantando cualquier zarzuela, ni a mi padre ir y venir de la calle después de ir a comprar cualquier cosa… Es raro, pero sientes que en una casa en que sólo estás tú, precisamente pasa eso, que sólo estás tú. Aunque muchas veces apenas veía a mis padres media hora durante la cena y el resto del tiempo estaba en mi cuarto, ellos “estaban” ahí.

Tampoco es que la cosa haya de ser más trascendente, pero soy muy sentimental para algunas cosas. O mejor dicho, simbólico. Me encanta ver simbolismos o captar de forma especial algunas cosas o momentos de la vida. El beso que le di a mi madre ayer cuando me fui para mi piso, no fue y no puede ser uno más. Y así lo recordaré siempre. De hecho casi todos los momentos de este fin de semana pasarán a mi agenda de cosas “que no se deben olvidar”. Hacerlo significaría no darle ninguna importancia y entonces no sería yo…

Hoy no voy a explayarme mucho más en el tema del cambio de piso, no es cuestión de aburrirme a mí mismo, ni a la audiencia, pq además creo que no tengo claro todo lo que comporta la situación, y el tiempo me irá ordenando las cosas. Esta mañana, por ejemplo, me he dado cuenta de algo que ayer me preocupaba. Bueno tampoco es que me preocupara pero notaba que algo me rondaba la cabeza. Hoy he entendido que en el nuevo piso “no tengo que hacer nada”. Ayer tenía la sensación de que tenía que hacer algo. Qué narices, simplemente he de “estar” o “ser” nada más, como hacía hasta ahora, simplemente vivía en mi casa. Aquí también, se acabó el creerme que estoy invitado en mi propio piso…

Una sensación… en próximos posts seguro que voy descubriendo más.

Pero me gustaría acabar con el tema estrella de hoy. Todas las compras de los últimos días, que convierten a la especie humana en algo parecido a hienas hambrientas en los centros comerciales, han tenido su punto culminante. Los Reyes Magos de Oriente han repartido todos esos regalos entre niños y adultos. ¿Habéis tenido suerte?

Yo la verdad, uf, que frase más horrible empezar por “yo”, bueno el caso es que un servidor ha tenido mucha suerte. Papis, hermano, novia y suegros me han dejado un montón de cosas que me han hecho mucha ilusión.

• Un par de juegos de colonias de los típicos pero que me son muy necesarios (tengo cierta aversión a entrar en las tiendas de perfumes).

• Un magnífico cinturón (disculpad los adjetivos tan horteras que utilizo, parezco el Principe Felipe contando lo que le regaló Leticia el día del compromiso) que me irá de perlas ya que estaba en casi números rojos de cinturones y con este podré cambiar más.

• Un camino de mesa de esos que creo que se ponen en las cenas chulas (nada de plásticos de colores)

• Un curioso juego de aceiteras, vinagreras y demás con sistema de spray (que cosas que venden en las tiendas modernas de hoy en día)

• Un cronómetro de cocina para contar el tiempo que el pavo, el estofado o lo que sea se ha de estar cociendo (hmmm… pero si no voy a pasar de la tortilla en muchos meses, no?)

• La película de “Los Simpson” en Blu-Ray gentileza de mi chica (de p… madre, si no fuera pq no tengo Blu-Ray) pobreta, vio que tenía muchas cosas extras pero no se fijó en ello. Un solete pero no está tan al día de la tecnología, así que tocará cambiarlo…

• El libro de Ken Follet “Un mundo sin fin” (geniaaaal). Seguro que lo habéis visto en toda librería, centro comercial, gasolinera y estudio de quiromancia que hayáis visitado estos días. La segunda parte de la gran “Los pilares de la Tierra”. Creo que será el libro del año. No por su calidad, de la que no dudo, sino más bien porque un año será duración mínima de lectura del personal.

• Y finalmente, una alfombra para la puerta de mi piso. Creo que este último será el regalo que más recordaré de estos Reyes toda mi vida.

Curioso que diga que un felpudo de esos que se pisan antes de entrar en una casa sea mi regalo favorito. Pero es que es genial. Si no lo he hecho mal, debería estar por aquí colgada una foto que he hecho con el móvil. Es un caracol que parece muy feliz, cabeza erguida, cuernos bien alzados… Sobre él una palabra “Liveslow”. Mi traducción sería algo así como “Vive despacito”. Eso va a ser lo que vea cada día al salir de mi nuevo piso, o al entrar, y lo que todo el mundo que venga a visitarlo verá… Y me encanta pq entronca de lleno con la filosofía del “No te agobies, Xavi”, y me define por completo. Despacito por la vida, no hay que tener prisas. Todo llega tarde o temprano. Mi ritmo es el único que vale, no el de los demás. Así siempre he vivido, y así siempre me han salido bien las cosas. Así que quizás a la velocidad del caracol según habrán visto muchas personas, pasito a pasito, pero he conseguido completar el traslado.

“Liveslow, Xavi” así es “My way” le diría al bueno de Frank Sinatra. Y seguro que el respondería con otra frase que es ya mítica canción: “The best is still yet to come”.

Por último desde aquí me gustaría agradecer a todas las personas que me han ayudado en este paso final a la independencia. Las frases de ánimo han sido siempre algo vital para el caracolito que soy. Mi chica la primera por supuesto (por ser la decoradora titular), mis papis (porque sin ellos no sería nada en este mundo), mi hermano (por ser la estrella que siempre me ha guiado), mis amigos cercanos (Netrandom, DJ Anthony, etc), mis compis de curro (Kane, Lady A++, …), y por último, pero hoy más que nunca, last but not least, Willow y Kaos, por ser la fuente de inspiración que me hizo ver que mi vida tenía que vivirse para adelante, enterrando el pasado, y sin miedo a dar ningún paso, por complicado que pareciera. Y claro tb por ser las que le daban un empujito al caracolito cuando se paraba en exceso a contemplar el paisaje.

Buenas noches a todos y todas. En cierta manera, entre estas cuatro paredes blancas, muy blancas todavía, empieza por así decirlo, el resto de mi vida.

Canción del día: The best is still yet to come de Frank Sinatra. Una gran canción para todos los optimistas, entre los que me creo contar:

The best is yet to come, and babe won't that be fine
You think you've seen the sun, but you ain't seen it shine

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miércoles, enero 02, 2008

El dragón australiano

AGB dedicado a: los dragones australianos

Esta Nochevieja pasada la celebré entre amigos en casa de una pareja amiga. La noche fue como siempre entretenida, cena en modalidad "yopongo" (yo pongo esto, yo pongo lo otro, yo pongo aquello, etc) y amena conversación con muchas de las mismas anécdotas, que no por sabidas nos dejan de hacer gracia… Nada de cotillones en discotecas, ni cenas en restaurantes a precios prohibitivos, todo más casero para un resultado similar…

El caso es que de la noche, junto con el buen rollo reinante, me quedo con dos grandes momentos que me brindó el anfitrión El primero cuando me enseñó el dragón australiano que tienen su casa. Que nadie se imagine a un monstruo de 10 metros de largo, alas y de los que sacaban fuego por la boca para mayor gloria de caballeros errantes con ganas de perderse entre las enaguas de princesas atormentadas. No, nada que ver. Un dragón australiano es como una especie de iguana pequeña, de 20 o 30 cm de largo que vive en terrarios parecidos a los de las serpientes. El tío, o sea el dragón, estaba muy quieto, con el cuello estirado, y bastante ajeno al inminente cambio de año (cosa que me volvió a recordar que los humanos somos bastante artificiales en muchas cosas). Una cosa curiosa de ver, y más curioso el imaginar cómo se debe zampar los grillos vivos que le tienen que dar cada tanto para que tenga una dieta equilibrada. Un poco asqueroso sí, pero el resto del tiempo come frutita.

Pero esto, con ser curioso, no dejó de ser una anécdota. Lo que más me hizo pensar fue la pregunta que lanzó al aire el anfitrión (creo que en el momento en que varios ya teníamos un vaso de Absolut en las manos) ¿Qué propósitos tenéis para el nuevo año? La verdad es que no suelo ser muy de hacer falsas (o futuras falsas) promesas en estos días del año. Básicamente pq no soy muy de autoengañarme con cosas irrealizables, lo que quiero hacer lo hago, y lo que no, pues no, pero no acostumbro a hacer planes de mejora humana el día 31. Así que cuando me lo preguntó no supe muy bien que responder. "Sobrevivir" creo que fue lo que respondí… muy en la línea de los "Jubilarme" o "Que me sigan haciendo feliz" que soltaba la gente, o sea, nada en concreto.

El caso es que volviendo a casa ya de madrugada avanzada, y intentando no pisar alguna vomitona que había en el metro, me planteé que si lo miro fríamente este 2008 será un año "interesante" de vivir (tiene toda la pinta), y en que bien vale la pena hacer algún pequeño intento de lista de propósitos, deseos, inquietudes, etc. Dentro de un año tocaría hacer balance… Veremos que sale.

1)En el terreno profesional vuelvo a mi antigua empresa. Ahora estaba en una especie de filial de la casa madre, de la que ya fui empleado durante 4 años… Es un buen cambio del que espero me debería dar nuevas oportunidades de progreso, formación… y más euros en mi cuenta corriente… Como contrapartida, me seguirán pidiendo más responsabilidades y más liderazgo, que se viene a traducir casi de forma proporcional en horas invertidas, sobreesfuerzos y poner la cara cuando las cosas se tuerzan… Todo por la causa.

2) Debería cambiarme de coche. Mi bólido empieza a ser pelín coñazo de conducir. Nada grave pero el coche más feo, y barato del mercado parece una nave espacial al lado del mío, y plantearse hacer viajes largos se antoja imposible. Objetivo, que sea antes de verano. Problema, soy pelín lento de toma de decisiones así que el proceso de selección puede agobiarme algo, más si se conoce el detalle de que los coches no me apasionan. Buscaré consejo de todo el mundo que se ha ofrecido voluntario a asesorarme.

3) Seguir mejorando como pareja. Esto siempre debería ser así, pero este año se me antoja clave. Sigo sin entender mucho a las mujeres, pero voy pillando el tema. Después de año y medio con mi chica, creo que la cosa funciona, y espero que el punto 4 sirva para afianzar más la cuestión, y si es posible llevar la relación a un nuevo plano.

4) Vuelo del nido definitivamente. Este sábado, si nada se tuerce. Tras muchos tiras y aflojas, y una gran parte de vagancia por mi parte, at last, me voy a ir a mi nuevo nidito. Me hace mucha ilusión, aunque hubo una fase de este año de preparativos en que casi me echo atrás (cuestión de vagancia, of course). Espero muchas cosas de esta nueva etapa claro. Aprender de mi, entender quien soy yo en verdad, mirar en mi interior, preguntarme mi cometido en el universo… cosas todas ellas, que quien me conoce sabe que son una broma como un piano, nunca he sido tan profundo. Simplemente espero espabilarme un poco, y prepararme para el resto de mi vida, en que por desgracia las cosas no se harán solas y tendré que hacerlas yo: para mi familia, para mis papis cuando sean más viejetes, etc. También creo que me irá bien. Tengo algo de ganas de ir más a la mía sin tener que rendir cuentas a nadie, y aunque mis papis son muy buenos, no dejan de ser como las cámaras de Gran Hermano, están ahí, y quieras que no, por mucho que te olvides, algo influyen.

5) Conseguir cristalizar por fin mi viaje de gorra a Mañolandia DC para ver en su hábitat natural a Willow y Kaos… Esta primavera tiene muchos números, pero si no… bueno si no, ya se encontrará el día.

6) Y este es el más importante de todos (bueno no es así pero en cierto modo puede ser que si por su simbolismo) quiero escribir más por aquí. En este canal. Os explico el porqué en adelante.

Una de las cosas que este 2007 me ha preocupado es el abandonar este rinconcito mío. Bueno tampoco es preocupar, pero si una de las cosas que más he echado en falta. Me dio muchas alegrías en el pasado, pero la llegada de mi chica, y algo de desajuste interno en cuanto a las ganas de escribir, me echaron para atrás… Digamos que llegué a un punto en que ya no había más que decir… Nothing left to say, que dicen en un montón de canciones en inglés, y que queda tope guay, si luego dices “baby” y “I miss you” a que sí… Al tema… Nada más que decir. Y si no tienes nada que decir, nada hay sobre lo que escribir, ni tan siquiera para mí, que de una frase sacaba un post de kilometro y medio.

Pero el irme a vivir solo va a ser un filón ¿no? Me veo escribiendo alguna noche con el pelo chamuscado después de un intento fallido de cena, o escribiendo embutido en una camisa no del todo bien planchada, o avergonzado por haber tirado la enésima bolsa de comida caducada… Chicos, chicas, Xavi el del "No te agobies" va a estar "Sólo en casa", "Sólo ante el peligro" o como queráis llamarlo. Calcetines que no aparecen aparejados en el cajón de siempre, carros de la compra que empujar a la caza de un paquete de harina en un super, mis pantalones, mi tabla de planchar y un servidor juntos en una habitación, o el momento en que intenté averiguar cuantas vueltas le deben quedar a la lavadora para acabar de encoger a gusto mi sudadera favorita.

Este va a ser mi rincón para la esperanza. Obviamente, junto con las anécdotas prometo escribir todo lo que voy sintiendo también. ¿Me sentiré sólo? Creo que no, ya que he sido bastante solitario yo, o digámoslo de otra forma, creo profundamente en que las personas necesitamos de tiempo solos. Pasar tiempo a solas es higiénico para el alma, te da tiempo para escapar de todo, y te relaja para cuando estás con los demás. Nadie te puede querer más que ti mismo, así que como negarse de vez en cuando ese placer de estar a solas con la persona que más te conoce de este mundo.

Mato ya al filósofo barato que estaba empezando a aflorar y me reto a mi mismo a escribir con asiduidad de todo lo que supone mi nueva vida, y dejarme de tantas monsergas.

Además en el nuevo piso no tendré internet hasta dentro de unas semanas, así que es probable que el tiempo que esté off-line lo dedique a escribir para postearlo al día siguiente. No hay excusa.

En cualquier caso, espero las muestras de apoyo muy en la línea del título de mi blog. En estas semanas y más que nunca me merezco oír tantas veces como sea necesario mi querido “No te agobies, Xavi” (Willow Inc. All rights reserved).

Pero dejadme acabar deseándoos a todos los que leáis mis desvaríos, una buena entrada de año que presagie 365 días de alegría.

FELIZ AÑO NUEVO 2008 !!!


Canción del día: Independence day de Bruce Springsteen¿he dicho alguna vez que me gusta Bruce? En esta canción habla de un chico que se va de casa, se independiza. En la canción el etma va ded que no se entiende con su padre, que no es mi caso pero es una canción muy bonita.

Well Papa go to bed now it's getting late
Nothing we can say can change anything now
Because there's just different people coming down here now
and they see things in different ways
And soon everything we've known will just be swept away

¿Qué os parece?

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martes, diciembre 04, 2007

Sigo esperando...

AGB dedicado a: que hoy es un día de celebraciones

Hmmm… Estoy algo atascado en esto de escribir, quien lo diría con lo que yo fui en tiempos. El caso es que mi reloj apura los últimos 10 minutos de este martes, y lentamente un nuevo 5 de diciembre se va a colar en mi habitación.

Y esa fecha esta marcada para siempre más con una celebración y una palabra… ¿Celebración? Bueno, más que nunca los 5 de diciembre se ha de celebrar que alguien vino al mundo. Hace mucho tiempo cuando mi blog echaba humo de tanta letra era habitual cruzarse con un personaje recurrente, la mudita, a quien hoy se me permitirá llamarle mi mudita. Aunque perdón, mejor dicho debería decir, mudita, así en morado que le gusta a ella. Pues sí, la mudita, o Willow para quien también se pasaba por su blog, cada 5 de diciembre celebra que una primavera más ha quedado atrás (si, ella es de las que deben contar su existencia en primaveras, otoños o inviernos quedarían menos chic). Y como en los últimos 5 de diciembre, mi post: a) debe existir, y b) debe ser una dedicatoria.

Y decía que esta fecha también está marcada por una palabra… “Espero”. Así se llamaba el post del año pasado, y en él hacía una lista de cosas que esperaba de la mudita. Una lista de cosas que esperaba que, por mucho que pasasen los años, nunca cambiasen. Pensaba que la lista estaba completa, pero me he dado cuenta de que no.

Mudita este año sigo esperando cosas, vaya que no. Espero cosas nuevas y sigo esperando otras muchas:

- Sigo esperando que nunca rompas tu pacto con el diablo para estar tan tan tan mudita

- Sigo esperando que nunca te olvides de tu VGM cuando requieras de ayuda, pq una mano te echaré donde quieras.

- Sigo esperando que me metas bronca cuando hago juegos de palabras como el de antes.

- Sigo esperando que me cuentes como se pueden memorizar los emoticonos del Skype

- Sigo esperando que Barcelona siga siendo tan grande para que cualquier circo del sol o cantante colombiana inquieta se pasen para hacer alguna actuación y te sirvan de excusa para visitarme.

- Sigo esperando noticias de la camiseta de Custo que te encargué hace ya unos meses (no sé que narices me cuentan de unos problemas de suministro en Oriente Medio por unos disturbios entre dos facciones enfrentadas)

- Sigo esperando que tras un año sin romanos dignos de mención, alguno deje sus conquistas contra los bárbaros y te haga sonreír como nunca, que ya toca.

- Sigo esperando que tu sonrisa nunca se apague, aunque reluzca metálica.

- Sigo esperando que el reloj (23:58) avance y sean las 0:00 para poder felicitarte

- Sigo esperando poder montarme en el murciélago galáctico para irme de farra con quien tú ya sabes.

- Espero que los que ponen los ladrillos de tu nueva casa se esmeren en la habitación de invitados en vistas a mis visitas oficiales como VGM.

- Sigo esperando más que nada en el mundo que pase lo que pase el caos nunca te abandone, ya sé que suena malo, pero con ‘k’ suena genial ¿a que sí?

- Sigo esperando poder acabar la lista pq ahora si que ya son las 0:01 y se te podría felicitar

- Espero que las compras familiares no puedan con los dos.

- Sigo esperando… bueno, supongo que la sigue esperando que me vaya de casa eres tú. Vale, vale, no me achuches más que ya casi estoy.

- Quien sigue esperando eternamente a que os ponga en contacto es mi amigo Jose, pero no sé yo, igual espera eternamente más un día. Ay, todavía se acuerda de tí como aquella delicia subida a unos tacones.

- Sigo esperando que pasen lentamente estos 365 días para cebarme en los años que te van a caer en el 5/12/2008… ¡Qué largo va a ser esto!

- Pero por encima de todo espero que dentro de un año siga teniendo motivos para poder seguir esperando muchas más cosas de ti.


Nada más se puede decir para acabar esto a las 0:11 de esta tranquila y no muy fría noche de Barcelona, que decir que me encantaría que por algún milagro tecnológico hoy pudiera acercarme hasta Mañolandia DC a darte un besete de felicitación. Paso de releer lo que escrito pq igual me da vergüenza y cambio algo (y seguro que el empalagosímetro debe estar al máximo). Pero creo que ha quedado claro que me provocas mucha "palomita buena onda, o sea, ya sabes".

Muchas Felicidades MUDITA !!!

PS: Ah, y como no, ya que es mi blog dejo constancia de que para mí este día es muy especial, ya que hoy hago 1 año y medio con mi chica.


Canción del día: Antes que ver el sol de Coti Un cunmpleaños sin canción dedicatoria empalagosa es como un jardín sin caracoles (o algo así, no me acuerdo del dicho). Así que ahí va una que se me vino a la cabeza hace un par de semanas yendo en bus (la puso el autobusero, ahí es nada)

Antes que ver el sol
prefiero escuchar tu voz


¡Qué bonito no! Además tú que eres más bien de luna, te pega. Cruzo mis dedos para que encuentres a alguien que renuncie a ver el sol sólo por escuchar tu voz.

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